Por: Leticia Quiroz
La protección de los periodistas frente a los cárteles de la droga y los políticos corruptos requiere un sistema integral que combine: seguridad física, capacitación en seguridad digital, respaldo jurídico y presión internacional.
Los informadores y sus equipos asumimos peligros extraordinarios para mantener a la opinión pública informada sobre los acontecimientos. Por ello, considero fundamental que gocen de un nivel mínimo de protección y seguridad, sin que ello sirva de pretexto a las fuerzas armadas o a las autoridades gubernamentales para restringir, prohibir o influir en la cobertura informativa.
Dado que las instituciones estatales y municipales en zonas de alto riesgo suelen estar corrompidas, los periodistas debemos recurrir principalmente a medidas preventivas de autoprotección y a redes independientes.
ES VITAL MINIMIZAR EL RIESGOS EN LAS INVESTIGACIONES, DE AHÍ LA IMPORTANCIA DE:
– Recurrir a la Publicación colectiva: Nunca publicar investigaciones sobre cárteles, corrupción de políticos o sujetos poderosos bajo un nombre individual. Los artículos o reportajes deben difundirse de forma anónima o bajo el nombre del medio de comunicación o de una red internacional.
– Unirse y Cooperar con otros Periodistas en lugar de actuar en solitario: compartir información delicada y sensible con medios asociados extranjeros (por ejemplo, a través del Organized Crime and Corruption Reporting Project – OCCRP). Si los cárteles saben que la publicación se difundirá a nivel mundial incluso tras la muerte de un periodista, disminuye el incentivo para cometer un asesinato.
– Es indispensable evitar riesgos sobre el terreno: no realizar viajes sin previo aviso a zonas controladas por cárteles («zonas prohibidas» o no-go zones) sin un acompañante local de confianza.
– No olvides realizar las entrevistas con informantes en lugares neutrales, concurridos y bajo videovigilancia.
– Si viajas por primera vez a una zona de peligro debes hacerlo acompañado de un colega con mayor experiencia. Sobre el terreno, debe priorizarse el trabajo en equipo.
– Asimismo, las redacciones deberían recabar información sistemática sobre las experiencias de los periodistas tras su regreso, con el fin de aprender de ellas.
SEGURIDAD DIGITAL Y PROTECCIÓN DE FUENTES
– Usa comunicación cifrada: Utilizar exclusivamente aplicaciones de mensajería con cifrado de extremo a extremo, como Signal, para comunicarse con fuentes y redacciones.
– Elimina los metadatos: Recuerda eliminar todos los datos GPS, la información de la cámara y las marcas de tiempo antes de publicar o compartir imágenes y documentos.
– Utiliza la Autenticación de dos factores: Proteger todas las cuentas (correo electrónico, redes sociales, almacenamiento en la nube) mediante llaves de seguridad físicas (p. ej., YubiKey) frente a hackeos estatales o ataques de phishing por parte de los cárteles.
– Practica la Higiene de dispositivos: Al realizar investigaciones sobre el terreno, utiliza un teléfono independiente, de uso exclusivo para la investigación (burner phone o teléfono «limpio») que no contenga datos personales ni cuentas de redes sociales.
MECANISMO DE PROTECCIÓN PROPORCIONADOS POR EL ESTADO
Si confías, utiliza los programas de protección estatales:
En países como México existe un mecanismo de protección estatal (Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas) que proporciona botones de pánico, escoltas o refugios seguros.
Sin embargo, debido a la posible corrupción dentro de las autoridades, estas medidas deben evaluarse siempre con espíritu crítico.
– Acude a un curso que te prepare periódicamente sobre cómo actuar en situaciones de peligro ayuda a reducir los riesgos. Todos los periodistas que trabajen en zonas de riesgo deben haber realizado, por lo menos un curso de primeros auxilios.
– Los periodistas que operen en zonas de crisis, así como sus acompañantes, deben contar con cobertura de seguro para casos de enfermedad, incapacidad laboral, lesiones y fallecimiento.
– Contactar con ONGs internacionales: ante amenazas concretas, recurrir de inmediato a organizaciones como Reporteros Sin Fronteras (RSF) o el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ). Estas ofrecen fondos de emergencia, asistencia jurídica y apoyo para un rápido reasentamiento (evacuación) en el extranjero.
– Usar protocolos de emergencia: Las redacciones deben establecer horarios de contacto obligatorios. Si los periodistas sobre el terreno no cumplen con el plazo acordado, se activa de inmediato una cadena de alerta y rescate (que incluye la intervención de abogados, embajadas y organizaciones de derechos humanos).
LUCHA CONTRA LA IMPUNIDAD (A LARGO PLAZO)
– Observación internacional: aumentar la presión sobre los gobiernos locales para que los asesinatos de periodistas sean esclarecidos por fiscalías especiales independientes.
– Asfixia financiera: bloquear a políticos corruptos, y a miembros de los cárteles y a sus redes mediante listas internacionales de sanciones (como la Ley Global Magnitsky) para privarles de los recursos económicos necesarios para ordenar crímenes violentos.



