La propuesta de una Nueva Constitución para el Estado de Oaxaca debe entenderse como la oportunidad perfecta para sanear, fortalecer y democratizar la administración pública y el municipalismo. Este proyecto tiene una profunda columna vertebral intercultural, humanista y democrática. Por fin se reconoce plenamente a Oaxaca como una entidad multiétnica, multilingüe y pluricultural, blindando el respeto absoluto a nuestra libre determinación, autonomía, lenguas, sistemas normativos internos y patrimonio biocultural.
No se trata únicamente de enunciar derechos; se trata de dar herramientas reales a los pueblos indígenas y afromexicanos mediante el derecho a la consulta directa y mecanismos efectivos para hacer valer la justicia.
representa el esfuerzo legal más ambicioso en más de un siglo para reordenar, actualizar e innovar nuestro marco jurídico de fondo. No estamos ante un simple paquete de reformas cosméticas; nos encontramos ante una verdadera ingeniería constitucional encaminada a reducir el texto de 142 a solo 81 artículos clave, priorizando la eficacia y la claridad legal.


