El secretario de gobierno de Oaxaca, Jesús Ramírez López afirmó recientemente que no se va a claudicar ni a ceder territorio en Juchitán; sin embargo, la ola de homicidios no cesa, con registros de ataques directos en viviendas de la colonia San Isidro y atentados con armas de fuego en plena vía pública. Si el Plan Juchitán para la Paz supuestamente atiende las causas de raíz, ¿por qué la delincuencia organizada sigue demostrando este nivel de control territorial y capacidad operativa en el municipio? ¿Qué falló en el diagnóstico de la primera y segunda etapa del plan?


