La masacre de Nochixtlán (oficialmente conocida como el enfrentamiento de Nochixtlán) ocurrió el 19 de junio de 2016 en el municipio de Asunción Nochixtlán, Oaxaca, dejando un saldo oficial de 8 civiles muertos y más de 100 heridos. El suceso se desencadenó cuando un operativo conjunto de las fuerzas policiales federales y estatales intentó desalojar un bloqueo carretero mantenido por maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y pobladores locales, quienes protestaban contra la reforma educativa del gobierno de Enrique Peña Nieto.
Todo empezó cuando Integrantes del magisterio y civiles bloquearon la autopista Cuacnopalan-Oaxaca como resistencia civil organizada. Y cerca de 800 elementos policiales federales, estatales y de gendarmería arribaron para reabrir la circulación.
Lo que inició como una acción de dispersión con gas lacrimógeno derivó en un enfrentamiento armado de más de 8 horas. Aunque las autoridades inicialmente negaron el uso de armas de fuego contra civiles desarmados, diversas investigaciones e imágenes periodísticas demostraron que la policía disparó de forma directa a la multitud.
El caso se convirtió en un símbolo de la violencia estatal y la represión social en el México contemporáneo. Ante la opacidad inicial de las investigaciones institucionales, los afectados constituyeron el Comité de Víctimas por Justicia y Verdad 19 de Junio para visibilizar el caso ante instancias como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).Tras años de impunidad y exigencias de los familiares, a inicios de septiembre de 2026 se dio un paso clave en el ámbito judicial al iniciarse el juicio penal formal contra dos exmandos de la policía estatal de Oaxaca y un exmando de la Policía Federal por los delitos de homicidio calificado y lesiones.



